El Concilio de Rivendel

« -¡Rivendel! -dijo Frodo-. Muy bien, iré al este, hacia Rivendel. Llevaré a Sam a ver a los elfos, cosa que le encantará. -Hablaba superficialmente, pero de pronto el corazón le dio un vuelco con el deseo de ver la casa de Elrond el Medio Elfo y respirar el aire de aquel valle profundo donde mucha Hermosa Gente vivía todavía en paz. »  
Logotipo del tercer tramo del Camino del Anillo

El destino y la libertad

En la concepción de Tolkien hay un designio bueno que gobierna los acontecimientos y la vida de los hombres (y de los enanos, elfos y hobbits), un destino que cuenta con la libertad, que la reclama. En responder a esa llamada radica la verdadera libertad y se juega el bien.

Esa llamada se manifiesta en cada paso del camino de quienes se vuelven protagonistas. Los hobbits se convierten en protagonistas de la historia de la Tierra Media, en la que ni siquiera se conocía su existencia, por su sencillez, que les permite decir “sí” a lo que se les propone, y por su amor a las cosas normales de la vida. Este “sí” les conduce por un camino de maduración hasta que son capaces de reconocer las “altas cosas” sin las cuales todo lo demás no existiría.

Por tanto quiso que los corazones de los Hombres buscaran siempre más allá y no encontraran reposo en el mundo; pero tendrían en cambio el poder de modelar sus propias vidas, entre las fuerzas y los azares mundanos, más allá de la Música de los Ainur, que es como el destino para toda otra criatura; y por obra de los Hombres todo habría de completarse, en forma y acto, hasta en lo último y lo más pequeño.

Al fin habló haciendo un esfuerzo y oyó sorprendido sus propias palabras, como si algún otro estuviera sirviéndose de su vocecita.
–Yo llevaré el Anillo -dijo-, aunque no sé cómo.
Elrond alzó los ojos y lo miró y Frodo sintió que aquella mirada penetrante le traspasaba el
corazón.
-Si he entendido bien todo lo que he oído -dijo Elrond-, creo que esta tarea te corresponde a ti, Frodo y, si tú no sabes cómo llevarla a cabo, ningún otro lo sabrá. (…). Pero es una carga pesada. Tan pesada que nadie puede pasársela a otro. No la pongo en ti. Pero si tú la tomas libremente, te diré que tu elección es buena; y aunque todos los poderosos amigos de los elfos de antes, Hador y Húrin y Túrin y Beren mismo aparecieran juntos aquí, tu lugar estaría entre ellos.

« -¡Rivendel! -dijo Frodo-. Muy bien, iré al este, hacia Rivendel. Llevaré a Sam a ver a los elfos, cosa que le encantará. -Hablaba superficialmente, pero de pronto el corazón le dio un vuelco con el deseo de ver la casa de Elrond el Medio Elfo y respirar el aire de aquel valle profundo donde mucha Hermosa Gente vivía todavía en paz. »

Mapa que muestra las 2 posibles rutas de primer día

Comenzamos el viaje

Horcajuelo – Rivendel
(Horcajuelo de la Sierra) – (La Hiruela)

12,8km

La tercera etapa del Camino del Anillo se inicia en el municipio de Horcajuelo de la Sierra y finaliza en el término municipal de La Hiruela, discurriendo todo el recorrido por la Reserva de la Biosfera Sierra del Rincón y completando así una distancia de casi 15 km. Las dos rutas comparten el mismo recorrido salvo la última parte del mismo, en la cual la alternativa 2 discurre por el Área Recreativa del Molino (La Hiruela) junto al río Jarama.

¿Por dónde debo de ir?

Salimos de Horcajuelo, bajamos la carretera hasta encontrar el camino a Montejo y, antes de entrar en el pueblo, tomamos el camino al norte, que lleva al puerto del Cardoso. Verás tres hermosas lagunas a tu derecha que dejarás atrás junto con el bosque para llegar a las praderas que anuncian la proximidad del puerto del Cardoso. Al llegar a la fuente abrevadero un kilómetro abajo del puerto puedes recular por la M-139 y del otro lado, si es que la Dehesilla está abierta, puedes parar a tomarte en descanso y una buena cerveza. Es la puerta de Rivendel, y la hallarás en el km 3,100 de la M139 antes de llegar al puerto del Puerto del Cardoso. Luego de vuelta al Cardoso, y cruzando de nuevo la carretera al oeste ( por donde viniste) verás una senda, la senda del Cardoso, que se adentra al valle del Jarama al norte. Síguela y llegarás a La Hiruela.
Para el tramo Rosado, tendrás que ir por…
Entra en el valle del Jarama, tras haber llegado al puerto del Cardoso siguiendo las indicaciones anteriores. El Camino del Cardoso, que baja al principio por el oeste de la M-39 hasta cruzarla de nuevo al este un kilómetro más abajo toma un rumbo este paralelo al río Jarama al cual se va aproximando según baja y se estrecha el camino. Cuando llegues a un puente con un cruce, coge la desviación de la derecha y llegarás a La Hiruela, tierra de elegantes elfos.
Perfil altimétrico de la ruta A del primer día
Perfil altimétrico de la ruta A del primer día
Perfil altimétrico de la ruta B del primer día

Para el tramo Azul, sigue estos pasos.


EL tramo Azul es común al Rosa con una diferencia al final. En lugar de tomar el camino directo a la Hiruela, en el cruce tras el puente, continúa junto al río hasta llegar al puente de Arwen y Aragorn. De allí puedes llegar al Molino de la Hiruela, un lugar encantador para tomar un pic-nic, desde el cual subir de nuevo a La Hiruela entre huertas y bosques. Caminarás algo más de 500 metros que en el tramo rosado pero te sorprenderá.

Perfil altimétrico de la ruta B del primer día
Puente de Arwin y Aragorn
Área recreativa de El Molino de La Hiruela